La segunda etapa del estándar de eficiencia energética para vehículos livianos, fijada para enero de 2027, generó un conflicto entre metas ambientales y acceso económico. La Asociación Nacional Automotriz de Chile sostiene que la medida encarecería los autos de menor precio y afectaría a las pymes que dependen de un vehículo para operar.
La exigencia que se discute
La regulación elevaría el rendimiento referencial promedio de 18,8 a 22,8 kilómetros por litro de gasolina equivalente entre 2027 y 2029, un aumento de 21,3% frente al período 2024-2026. La Asociación Nacional Automotriz de Chile advierte que más de 800 modelos de entrada podrían salir de la oferta y que adaptar la tecnología costaría entre US$3.500 y US$5.000 por unidad. La meta se aplica al promedio ponderado de cada marca, no como prohibición modelo por modelo.
Efectos sobre las pymes y la cadena comercial
Para las pequeñas empresas, un vehículo es una herramienta de trabajo: contratistas, instaladores y servicios técnicos lo usan para trasladar personal, equipos y materiales. La Asociación Nacional Automotriz de Chile proyecta que las ventas podrían caer hasta en 80.000 unidades durante 2027 y estima una pérdida de actividad cercana a US$1.760 millones. El gremio pidió al Ministerio de Energía mantener en 2027 y 2028 el estándar vigente de 18,8 km/l y avanzar hacia una transición gradual.




