En una intensa jornada en la Región de Ñuble, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, destacó la relevancia de mantener y fortalecer la inversión en infraestructura regional, recorriendo obras clave y anunciando la aceleración de proyectos prioritarios, incluso frente a la reducción presupuestaria cercana al 17% que afecta al Ministerio para los próximos años.

Recorrida por obras y enfoque en eficiencia

El ministro Arrau inspeccionó trabajos en la comuna de San Nicolás, en particular la ruta N-310 La Maravilla, subrayando la alta eficiencia en costos de esta infraestructura vial, que beneficia directamente a comunidades rurales. Además, visitó Ñiquén para supervisar la ampliación del Servicio Sanitario Rural Zemita, un proyecto que también impacta positivamente en San Carlos. Estas iniciativas reflejan el esfuerzo por mantener inversiones concretas y de alto impacto en la región.

Avances en proyectos estructurantes y desafíos regionales

Entre las obras destacadas se encuentran la esperada Circunvalación de Chillán y la reposición de la Ruta N-59-Q, proyectos claves que el ministerio busca acelerar para dar respuesta a necesidades postergadas durante décadas. El tramo I de la ruta N-59-Q está actualmente en proceso de toma de razón en Contraloría, con inicio de obras previsto para junio de 2026. Arrau enfatizó la importancia de trabajar con planificación sólida y una cartera presupuestaria robusta para garantizar el progreso sostenido de Ñuble, especialmente en infraestructura rural y acceso a agua potable, un derecho humano que aún representa un desafío en la región.

Presupuestos y prioridades para Ñuble a largo plazo

A pesar de la reducción del 17% en el presupuesto general del ministerio, el titular aseguró que la inversión en Ñuble se mantendrá como una prioridad, con un presupuesto aproximado de 140 mil millones de pesos. Destacó la estrategia de focalizar el gasto público en proyectos concretos que mejoren la calidad de vida y generen empleo, evitando grandes anuncios sin impacto directo para las comunidades. Arrau confió en que la región podrá gestionar sus necesidades y consolidar un plan de desarrollo sostenido para los próximos años.