Con el objetivo de facilitar el funcionamiento nocturno y aumentar la seguridad, se llevó a cabo una obra de iluminación en los accesos a la balsa de San Gregorio, ubicada entre Tacuarembó y Durazno. La empresa Cablex fue la encargada de ejecutar esta intervención que incluye instalación de columnas y luminarias tanto en la margen norte como en la sur del río.
Detalles de la obra y características técnicas
En la margen norte, departamento de Tacuarembó, se instalaron siete columnas y diez luminarias sobre 180 metros de la Ruta 43 y 100 metros en calle Del Éxodo, utilizando un sistema de iluminación convencional alimentado a 230 V. Mientras tanto, en la margen sur, en Durazno, se colocaron seis columnas y ocho luminarias solares autónomas para iluminar 150 metros sobre la Ruta 43, funcionando exclusivamente con energía solar. Además, se implementó electrificación autónoma para la casilla de control en ese sector.
Importancia del proyecto para el funcionamiento de la balsa
La balsa de San Gregorio extiende su servicio actualmente desde las 6:45 hasta las 21:15 horas sin interrupciones, lo que hizo necesaria la mejora en la iluminación para operar en condiciones de baja luminosidad. Según Juan Pimienta, responsable de la balsa, la nueva iluminación mejora sustancialmente las condiciones laborales y la seguridad tanto para los operadores como para los usuarios que utilizan este servicio esencial que permite el traslado de vehículos livianos y camionetas hasta 10.000 kilos.
Impacto social y operativo del servicio
Aunque la inauguración del puente de Picada de Oribe ha modificado el tránsito, especialmente del transporte pesado, la balsa sigue siendo vital para los trabajadores rurales que cruzan semanalmente. El servicio realiza aproximadamente 60 viajes diarios, con un equipo de seis funcionarios distribuidos en dos turnos, lo que garantiza su continuidad y contribuye a la conectividad entre las comunidades de ambos lados del río San Gregorio.




