Hogares Conectados: Proyecciones de la Domótica en Argentina
La penetración de la domótica en Argentina ha mostrado un crecimiento sostenido, impulsado principalmente por segmentos de mercado de ingresos medios-altos y desarrollos inmobiliarios premium que incorporan estas soluciones como un diferencial competitivo. Actualmente, los sistemas más adoptados incluyen la automatización de iluminación, el control de climatización, la gestión de persianas y cortinas, y la videovigilancia. Datos recientes de consultoras especializadas indican que, si bien el porcentaje de viviendas con algún nivel de automatización integral no supera el 5% a nivel nacional, la demanda por dispositivos conectados de fácil instalación (IoT para el hogar) está experimentando un auge significativo. Las ciudades de Buenos Aires, Córdoba y Rosario lideran la adopción, concentrando la mayor oferta de servicios e infraestructura para estas tecnologías.
Sin embargo, la masificación de las casas inteligentes en Argentina enfrenta retos considerables. La infraestructura de conectividad, especialmente en regiones menos urbanizadas, sigue siendo una barrera, aunque la expansión de redes de fibra óptica y 5G promete mejorar este panorama. El costo inicial de implementación, a pesar de una tendencia a la baja, aún representa una inversión significativa para una parte importante de la población. La ciberseguridad y la privacidad de los datos emergen como preocupaciones crecientes; a medida que más aspectos de la vida se digitalizan en el hogar, la protección contra vulnerabilidades y el uso ético de la información se vuelven imperativos. Para abordar estos desafíos, se anticipa una mayor participación del sector público en la creación de marcos regulatorios que promuevan la estandarización, la seguridad y la accesibilidad.
Las oportunidades, por otro lado, son vastas. Desde una perspectiva arquitectónica, la domótica permite un diseño más flexible y adaptable, donde los espacios pueden transformarse y optimizarse en función del uso y las condiciones externas. Para los desarrolladores inmobiliarios, la oferta de viviendas inteligentes se consolida como un valor agregado esencial, atrayendo a una nueva generación de compradores. El mercado de servicios asociados –instalación, mantenimiento, consultoría en optimización energética– está experimentando un crecimiento exponencial, generando nuevas fuentes de empleo y especialización. La convergencia de la domótica con la eficiencia energética, en particular, promete un impacto significativo en la reducción de la huella de carbono de las edificaciones, alineándose con los objetivos globales de mitigación del cambio climático. En definitiva, el futuro de la arquitectura en Argentina estará intrínsecamente ligado a la capacidad de integrar la tecnología de manera armónica, funcional y segura, redefiniendo el significado del hogar para las próximas generaciones.
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