
31/08/2025 l Interés General
Las soluciones factibles abarcan un espectro que va desde la optimización de elementos existentes hasta reformas estructurales. Para una insonorización básica, la inversión en burletes de alta densidad, masilla acústica y paneles de absorción estratégicamente ubicados ofrece una mejora notable con un desembolso contenido. En un nivel intermedio, el reemplazo de ventanas por unidades de doble acristalamiento (DVH) con espesores de vidrio diferenciados y la instalación de planchas de yeso laminado con aislamiento de lana mineral o roca, comúnmente disponibles en el Mercosur, son opciones costo-efectivas. Estas últimas pueden reducir la transmisión sonora en 35-45 decibelios, una mejora sustancial para la mayoría de los usuarios.
La tendencia futura apunta a la integración de materiales avanzados y la modularidad. Se espera un auge de soluciones prefabricadas que prometen una instalación más rápida y con menores costos de mano de obra, aspecto crucial en mercados donde la especialización es un factor determinante. El mercado de soluciones acústicas en el Mercosur, según un análisis de Construction Futures Group, experimentó un crecimiento anual compuesto del 7.5% entre 2021 y 2024, proyectándose a superar los 1.8 mil millones de USD para 2030, impulsado por la demanda de oficinas en casa y estudios de creación de contenido. Además, la búsqueda de materiales con menor impacto ambiental y la certificación de viviendas ‘silenciosas’ emergen como factores diferenciadores. La insonorización ya no es un lujo, sino una inversión calculada en bienestar, productividad y patrimonio inmobiliario, consolidándose como un pilar en la arquitectura contemporánea de la región.