El Aeropuerto internacional Arturo Merino Benítez (AMB) en Santiago se prepara para una expansión histórica que permitirá triplicar su capacidad actual y recibir hasta 84 millones de pasajeros anuales para el año 2050. Esta ampliación contempla la construcción de un tercer terminal, una tercera pista, y una serie de mejoras viales y de transporte interno que apuntan a responder al aumento sostenido de la demanda aérea en la capital chilena.

Detalles del proyecto y cronograma

La ampliación del AMB incluye la construcción de una tercera pista y un nuevo terminal de pasajeros, además de un área destinada a la carga aérea, que será reubicada para facilitar la expansión. El proyecto, definido en la actualización del plan maestro del aeropuerto, comenzará su fase de diseño básico próximamente mediante una licitación impulsada por la Dirección de Aeropuertos. La consultoría, que incluirá un estudio de impacto ambiental, se extenderá hasta 2030, seguida por un proceso de expropiaciones y desarrollo de ingeniería, con inicio de obras estimado para mediados de la próxima década y culminación hacia 2050.

Inversión y beneficios operativos

Se proyecta una inversión aproximada de 4 mil millones de dólares para esta expansión, que duplicará el terreno actual del aeropuerto de 1.070 a 2.368 hectáreas, principalmente en las comunas de Pudahuel y Lampa. La superficie construida tendrá un aumento significativo, pasando de 380 mil metros cuadrados a más de un millón, mientras que los espacios para estacionamiento de aeronaves crecerán de 56 a 152. Se espera que estas mejoras permitan una capacidad de 125 operaciones aeronáuticas por hora, triplicando los volúmenes actuales y mejorando sustancialmente la eficiencia operativa.

Conectividad, sustentabilidad y entorno

Para asegurar una conectividad eficiente con Santiago, el proyecto incluye tres nuevos accesos viales —por el poniente, norte y sur—, además de un tren ligero que facilitará el transporte dentro del recinto y la conexión con la red de Metro. Asimismo, se incrementarán los estacionamientos y se creará un anillo de áreas verdes con parques y espacios recreativos para integrar mejor el aeropuerto con la comunidad. La expansión tendrá un fuerte compromiso ambiental, buscando la Certificación Edificio Sustentable (CES) para implementar estrategias de eficiencia energética, manejo de residuos y reducción de emisiones contaminantes.