El 25 de marzo de 2025, autoridades y representantes del sector hídrico dieron a conocer un proyecto clave para la gestión del recurso agua en Santiago. La iniciativa se enfoca en la recarga artificial del acuífero Mapocho Alto como una estrategia para enfrentar la creciente demanda y los efectos del cambio climático.

Objetivos del proyecto y beneficios para la ciudad

El proyecto busca potenciar la seguridad y adaptación hídrica de Santiago mediante soluciones basadas en la naturaleza. Consiste en realizar la recarga artificial del acuífero durante años hidrológicos normales y húmedos, captando aguas excedentes para almacenarlas como reservas que serán utilizadas en períodos de escasez. Esto permitirá aumentar la disponibilidad de agua potable, mejorar la capacidad de acumulación y regular la disponibilidad a lo largo del año, además de contribuir a la adaptación climática de la ciudad.

Implementación y detalles técnicos

La recarga artificial se llevará a cabo en años hidrológicos favorables, como los registrados en 2023 y 2024. El proceso incluye captar aguas excedentes del sistema cercano a la planta La Dehesa y conducirlas hacia pozos situados en el sector de Las Hualtatas. Estas aguas serán infiltradas en el subsuelo para generar una reserva estratégica que podrá ser usada en momentos de baja disponibilidad hídrica.

Apoyo institucional y visión a futuro

La ministra de Obras Públicas, Jessica López, destacó la relevancia del proyecto como un aporte innovador para incrementar la disponibilidad hídrica en la cuenca. Asimismo, Daniel Tugues, gerente general de Aguas Andinas, resaltó la estrategia de potenciar fuentes subterráneas para reducir la dependencia de fuentes superficiales más vulnerables al cambio climático. El proyecto contempla inyectar anualmente más de 950 millones de litros, equivalentes al consumo mensual de la comuna de Independencia.