IRSA continúa con el desarrollo de su megaproyecto denominado Costa Urbana, también comercializado como Ramblas del Plata, sobre 71 hectáreas en la Costanera Sur de Buenos Aires. El gobierno de la Ciudad Autónoma organizó una audiencia pública virtual para el 22 de junio, donde se debatirán cambios en el Certificado de Aptitud Ambiental del emprendimiento, cuyo avance genera expectativas y cuestionamientos ambientales por igual.

Detalle del proyecto Costa Urbana

El proyecto se asienta sobre el predio que funcionaba como la Ciudad Deportiva de Boca Juniors, abarcando 71 hectáreas, de las cuales el 67% será espacio público, incluyendo 35 hectáreas de parques y un paseo costero de 12.000 metros lineales. La inversión estimada alcanza los u$s2.000 millones, distribuidos en tres etapas a desarrollarse a lo largo de diez años. El plan contempla 895.000 metros cuadrados de superficie edificable, donde se edificarán torres de hasta 145 metros de altura (equivalentes a 45 pisos), entre 6.000 y 6.500 viviendas, así como 36.000 metros cuadrados dedicados a locales comerciales, oficinas, un hotel de lujo y establecimientos educativos. IRSA además aportará aproximadamente u$s250 millones por la cesión de tierras y contribuciones para fondos de desarrollo urbano. La primera fase ya recaudó más de u$s80 millones con la venta de los primeros 14 lotes, cuyo precio de preventa parte desde los u$s4.000 por metro cuadrado. Las primeras unidades habitacionales están proyectadas para 2028.

Modificaciones al Certificado de Aptitud Ambiental y audiencia pública

El gobierno porteño convocó a una audiencia pública, que se realizará de manera virtual el próximo 22 de junio a las 12:30 horas, para discutir las modificaciones presentadas al Certificado de Aptitud Ambiental (CAA) del proyecto. Estas modificaciones incluyen ajustes en la infraestructura hídrica, cambios en la secuencia constructiva de las torres y del espacio público, así como optimizaciones en canales y espejos de agua. La aprobación del nuevo CAA es indispensable para evitar potenciales impugnaciones judiciales que podrían frenar el avance de las obras. La audiencia, aunque no vinculante, es un requisito obligatorio en el proceso administrativo y podrá seguirse mediante transmisión online abierta al público.

Preocupaciones ambientales y urbanísticas

Diversas organizaciones ambientalistas han expresado preocupaciones respecto a los posibles impactos del proyecto, especialmente en lo que respecta al drenaje de los barrios del sur durante lluvias extremas, así como el riesgo de fragmentación del corredor biológico de la Reserva Ecológica Costanera Sur. Además, se cuestiona la capacidad actual de las redes de agua y cloacas para absorber la mayor demanda que generará la nueva urbanización, lo que plantea desafíos en términos de sustentabilidad y planificación urbana.