La actividad tectónica vuelve al debate tras movimientos sísmicos en la región. El geofísico Luis Donoso, docente de Geología de la Facultad de Ingeniería de la UDD, sostiene que la mayor percepción de sismicidad global responde a la capacidad instrumental y a la conectividad, más que a un aumento real de los eventos.
Diversidad de fuentes sismogénicas en el territorio
Donoso señala que la sismicidad chilena proviene de varios orígenes: el contacto entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana, la fractura de la placa subductante, la neotectónica andina, grandes sistemas de fallas de rumbo y los complejos volcánicos activos. A ello se suma la interacción de la Placa Antártica con la Placa Sudamericana en el sur del país y con la Placa de Scotia en el Mar de Drake y el Territorio Antártico Chileno. Esa variedad de fuentes, indica, está presente de manera permanente.
Construcción, alertas y gobernanza del dato sísmico
El especialista afirma que el estándar constructivo chileno reduce la fatalidad y acorta la recuperación económica, aunque no elimina los daños. Como principales desafíos menciona un sistema de alertas multi amenaza en tiempo real, una única institución a cargo del monitoreo sísmico que integre redes privadas y transparencia activa de la data pública. También propone micro zonificación sísmica y separar a quien emite el dato de quien lo valida y fiscaliza, en el marco de la Ley 21.364.




