La corrosión del acero es un fenómeno natural asociado a la atmósfera y a sus componentes. Para que ocurra con mayor o menor velocidad se requieren condiciones específicas, pero el proceso se produce de todos modos, por lo que resulta indispensable definir cómo enfrentarlo. En ese contexto, el galvanizado por inmersión en caliente (GIC) aparece como un sistema de protección consolidado.

Reacciones redox y capas de óxido

La oxidación y la corrosión implican reacciones complementarias REDOX. Su desarrollo depende de condiciones energéticas determinadas y de la diferencia entre los potenciales redox de los elementos: a mayor diferencia, más rápida la reacción. El proceso necesita un oxidante, un reductor y un medio que transporte los electrones. Las capas de oxidación que se forman sobre algunos metales pueden proteger al metal base si mantienen una relación adecuada entre el óxido generado y el metal consumido. Los productos de oxidación cambian según el metal y su estado de oxidación, por lo que pueden originar capas con propiedades distintas. Comprender lo microscópico es clave para controlar la corrosión y elegir el mejor sistema de protección para el acero, considerando que al modificar ciertos parámetros una reacción puede arrojar resultados diferentes a los esperados.

Durabilidad estructural y protección con zinc

La vida útil de las estructuras de concreto armado depende no solo de la calidad del concreto, sino también del diseño, el detallado, la construcción y el mantenimiento. Arquitectos e ingenieros calculan para lograr resistencia, rigidez, estabilidad y un servicio adecuado al menor precio posible. Persiste una preocupación por la falta de durabilidad en estructuras con acero, que se fragiliza por la corrosión: en el mejor caso se reemplaza de forma constante y encarece la obra; en el peor, cuesta vidas humanas. Desde hace más de 50 años se protege la varilla mediante galvanizado por inmersión en caliente (Zinc), un método económico y efectivo cuyo revestimiento crea una barrera impermeable que aísla al acero de los agentes corrosivos.

Condiciones regionales y variedad de productos

La situación geográfica de Latinoamérica, con exposición a sismos, huracanes y tornados, junto con la extensión de sus litorales y la presencia de ambientes corrosivos, exige proteger el acero para conservar sus propiedades por más tiempo y reducir mantenimientos frecuentes a corto plazo. Para ello deben emplearse materiales resistentes a la corrosión, mejorar las prácticas de prevención y mantenimiento, e impulsar la investigación continua. El zinc a través del GIC ofrece una opción económicamente viable y duradera. Existe una amplia gama de productos galvanizados para reforzar concreto, como varilla, pernos, tornillos, anclas, pasadores y tubería, cuya aplicación se sustenta en que las piezas resistirán la corrosión mucho más tiempo que sin galvanizar. Su uso representa una solución contra la corrosión en distintos sectores productivos.