El mercado inmobiliario y la construcción atraviesan una crisis prolongada, pero actores de la industria ven señales de recuperación. Durante el Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias se debatió sobre un paquete de iniciativas estatales para reactivar el rubro. Entre ellas figuran ajustes a la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción (Oguc), la prórroga del subsidio a la tasa hipotecaria, una exención transitoria de IVA para viviendas nuevas y la reforma al mercado de capitales (MK4). Esta última contempla la creación del Fondo Nacional para la Vivienda (Fonavi), destinado a comprar créditos hipotecarios de hasta 6 mil UF emitidos por bancos u otras entidades financieras. El fondo podría llegar a US$20 mil millones y operar sin plazo definido.

Diagnóstico y plazos del repunte

Slaven Razmilic, director ejecutivo de la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), señaló que el punto de inflexión fue 2022, el nivel más bajo de la industria. Aunque 2023, 2024 y 2025 mostraron mejoras, estas fueron insuficientes para recuperar los niveles previos a la pandemia. Razmilic enfatizó que la recuperación tiende a postergarse, pero que el sector está saliendo de la crisis. Nicole Solé Zarhi, vicepresidenta de Exxacon, sostuvo que hacia el segundo semestre de 2027 debería registrarse un crecimiento sobre el 12%-15%, con dos dígitos. También anticipó un quiebre de stock en 2028 y 2029 tras la modificación de la Oguc, y mencionó que hacia 2035 la población comenzará a decrecer, con hogares mayoritariamente unipersonales.

Demanda contenida y rol de la banca

Cristián Armas, socio de la Inmobiliaria Armas, afirmó que las medidas son positivas, pero que la paciencia es limitada. A su juicio, falta que la banca origine más crédito, pues hacia fines del próximo año se caería la cartera de créditos de construcción, no solo los hipotecarios. Estimó que a mediados del próximo año se liberará la demanda contenida y se concretarán numerosas promesas. Razmilic coincidió en que habrá un rebote importante en las promesas, aunque advirtió que la sostenibilidad dependerá de evitar contingencias externas, como un alza del petróleo que encarezca los insumos de la construcción.