
31/08/2025 l Interés General
En el contexto argentino, estos errores se magnifican por factores como la variabilidad climática regional –desde la humedad litoral hasta las amplitudes térmicas patagónicas y la sismicidad cuyana– y la fluctuación económica que a menudo impulsa decisiones basadas exclusivamente en el precio del momento, relegando aspectos técnicos cruciales. La subestimación de las propiedades intrínsecas de los materiales, como su coeficiente de conductividad térmica, su resistencia a la compresión o su durabilidad frente a agentes corrosivos específicos del sitio, conduce a soluciones constructivas subóptimas.
**Evitar estos desaciertos exige una aproximación multidisciplinaria y proactiva:**
1. **Análisis del Ciclo de Vida (ACV):** Trascienda el costo inicial. Evalúe el gasto total a lo largo de la vida útil del material, incluyendo mantenimiento, consumo energético asociado, y potencial de reciclaje. Un material con mayor inversión inicial pero menor necesidad de reemplazo o mayor eficiencia energética puede generar ahorros sustanciales a largo plazo.
2. **Asesoramiento Profesional Especializado:** Contar con arquitectos e ingenieros con experticia en patologías y nuevas tecnologías de materiales es fundamental. Su conocimiento de normativas locales (como las IRAM en Argentina) y estándares internacionales (ISO) garantiza que las elecciones sean adecuadas y cumplan con los requisitos de seguridad y calidad.
3. **Investigación y Verificación de Proveedores:** La trazabilidad de los materiales es vital. Exigir certificaciones de origen y calidad, visitar plantas productoras si es posible, y consultar referencias de otros proyectos asegura la fiabilidad del insumo. La transparencia en la cadena de suministro minimiza el riesgo de adquirir productos de baja calidad.
4. **Adaptación al Entorno Local:** La elección debe ser específica para el microclima y las condiciones geográficas del emplazamiento. Un material ideal para el clima seco de Cuyo puede ser desastroso en la alta humedad de Misiones. Considerar la exposición a factores como la salinidad costera o la radiación UV intensa es imprescindible.
5. **Capacitación Continua:** El sector de los materiales evoluciona constantemente. Mantenerse actualizado sobre nuevas tecnologías –como los hormigones autocompactantes, las maderas laminadas cruzadas (CLT) o los sistemas de aislamiento avanzados– permite aprovechar sus beneficios y evitar soluciones obsoletas.
La construcción del futuro en Argentina no es solo cuestión de diseño o financiamiento; es intrínsecamente una cuestión de inteligencia material. Al tomar decisiones informadas, basadas en datos, análisis rigurosos y una visión a largo plazo, los profesionales del sector no solo evitan errores costosos, sino que elevan la calidad de vida de los usuarios y construyen un patrimonio más robusto y resiliente para nuestra nación.