Frente al aumento de los precios de las propiedades, la construcción en seco se posiciona como una alternativa eficiente y económica al método tradicional en Argentina. Esta técnica innovadora prescinde del uso de agua y mezclas húmedas, permitiendo acelerar los tiempos de obra y disminuir costos sin sacrificar calidad.
Ventajas de la construcción en seco
Este sistema permite construir entre un 25% y un 40% más rápido, ya que elimina la necesidad de secado de materiales húmedos. Además, utiliza materiales reciclables y comprados a medida, lo que reduce el desperdicio y contribuye a la sustentabilidad. La técnica también optimiza el uso del espacio con paredes más delgadas (entre 14 y 15 cm) que no comprometen el aislamiento térmico, acústico ni la resistencia al fuego. Asimismo, ofrece mayor durabilidad siempre que la ejecución técnica sea adecuada y disminuye la generación de humedad en los cimientos.
Análisis de costos y perspectivas
En agosto de 2026, el costo del metro cuadrado en estructuras de acero galvanizado aumentó un 4%, alcanzando los $2.700.000 (aproximadamente US$1770 al cambio oficial), superando al sistema tradicional, cuyo valor ronda los US$1440 más IVA. Según Federico Azzollini, socio gerente de Icon+, la mano de obra representa entre el 30% y 40% de los costos en la construcción en seco, mientras que los materiales concentran el 60% restante. Esto contrasta con el método tradicional donde la participación es 50% para ambos. Por ello, una eventual reducción en el precio de materiales por la apertura de importaciones, junto con el aumento sostenido de la mano de obra, podría hacer que la construcción en seco sea más competitiva económicamente.



