En la construcción existen técnicas sencillas que permiten resolver problemas frecuentes durante una obra. Una de ellas consiste en preparar hormigón alivianado incorporando telgopor al cemento tradicional, una alternativa útil para contrapisos, relleno de desniveles y reducción del peso de determinadas estructuras. El procedimiento se basa en agregar perlas de telgopor o EPS a la mezcla convencional. El resultado es un material más liviano que el...
Contexto del proyecto
En la construcción existen técnicas sencillas que permiten resolver problemas frecuentes durante una obra. Una de ellas consiste en preparar hormigón alivianado incorporando telgopor al cemento tradicional, una alternativa útil para contrapisos, relleno de desniveles y reducción del peso de determinadas estructuras.
El procedimiento se basa en agregar perlas de telgopor o EPS a la mezcla convencional. El resultado es un material más liviano que el hormigón tradicional, que además puede aportar aislamiento térmico a la superficie tratada.
Alcance de la obra
La preparación requiere respetar proporciones y un orden específico de incorporación de materiales para lograr una mezcla homogénea. Para una media trompa mezcladora se necesitan aproximadamente dos baldes de agua, media bolsa de cemento, media bolsa de perlas de EPS aditivado y un balde y medio de arena. Primero se coloca el agua, luego el cemento y, una vez obtenida una pasta fluida, se incorporan de manera gradual las perlas de telgopor.
Uno de los principales cuidados consiste en evitar que las perlas queden separadas del resto de los materiales, por lo que las cantidades y la secuencia de mezclado son determinantes. Entre las recomendaciones se destacan utilizar perlas de EPS aditivado y material limpio, incorporar el telgopor de forma gradual, controlar visualmente la consistencia para que no quede demasiado líquida, mezclar hasta lograr una distribución uniforme y, finalmente, volcar y nivelar la preparación.
Impacto esperado
El hormigón alivianado con telgopor puede aplicarse en distintos sectores de una obra, especialmente cuando se necesita rellenar, nivelar o aligerar una superficie. Su uso más habitual es en contrapisos, donde permite corregir desniveles y sumar una capa de menor peso que el hormigón tradicional, aunque también puede emplearse en determinadas soluciones sobre losas y techos.




