El vicepresidente Álvaro Elizalde y la ministra de Obras Públicas, Jessica López, supervisaron el avance de la autopista subterránea Américo Vespucio Oriente II (AVO II), un proyecto que beneficiará a más de 600 mil personas al completar el anillo vial Américo Vespucio con altos estándares de conectividad, incorporando además importantes mejoras urbanas en superficie.

Detalles y beneficios de la obra

La autopista subterránea AVO II tendrá una extensión de 5,2 kilómetros con dos túneles de tres pistas cada uno, desde Príncipe de Gales hasta Avenida Los Presidentes. Esta infraestructura permitirá disminuir el tiempo de traslado de 30 a 5 minutos, beneficiando a miles de usuarios. En superficie, se construirán 71.000 m2 de áreas verdes y ciclovías, mejorando el entorno urbano y la calidad de vida en las comunas de Peñalolén, La Reina, Macul y Ñuñoa.

Inversión, avance y construcción

La obra representa una inversión de 815 millones de dólares y cuenta actualmente con un avance del 12%. Está prevista su finalización para el año 2028. El túnel se construye mediante un método minero, a profundidades que varían entre 23 y 54 metros por debajo de la Línea 4 del Metro. En la superficie, se incorporarán mejoras urbanas como plazas, mobiliario, zonas de juegos y sistemas de iluminación.

Compromiso de las autoridades y aportes comunales

Las autoridades resaltaron el impacto positivo de la obra en la reducción de tiempos de traslado y en la generación de espacios públicos de calidad. Los alcaldes de las comunas involucradas destacaron los avances y la coordinación público-privada, señalando que la obra no sólo colabora con la conectividad, sino que también aporta a la seguridad, sostenibilidad y embellecimiento urbano, con medidas para mitigar molestias a la comunidad durante la construcción.