En un terreno de 47 hectáreas situado entre Roca y Cervantes, sobre la Ruta Nacional 22, se está consolidando un ecobarrio que busca integrar la urbanización con el entorno natural. El proyecto contempla 420 lotes residenciales y prioriza la conservación del ambiente, respetando elementos como forestación, drenajes y acequias existentes.

Diseño urbanístico respetuoso del entorno natural

El ecobarrio, impulsado por la inmobiliaria Terbay, que opera desde 1965, ocupa 27 hectáreas destinadas a viviendas, mientras que el resto del terreno se reserva para calles, espacios públicos y áreas fiscales. La planificación fue concebida para adaptarse al paisaje existente, manteniendo la forestación, los drenajes y desagües naturales. Además, incluye corredores verdes, recuperación de alamedas, conservación de acequias y canales, así como soluciones individuales para el tratamiento de efluentes. También se proyectan una plaza central y zonas recreativas, organizadas en etapas de desarrollo.

Avance y comercialización del proyecto

Actualmente, el desarrollo presenta un 50% de avance en infraestructura. La red eléctrica está en construcción, las luminarias se están instalando y las calles ya fueron trazadas, niveladas y enripiadas. Aproximadamente el 45% de los lotes ya ha sido vendido, reflejando un interés significativo.

Condiciones de venta y ubicación estratégica

Cada lote tiene un precio de lista de 12.500 dólares, con un valor contado de 10.000 dólares. La entrega inicial se establece en 1.500 dólares, con financiación en hasta 60 cuotas en dólares, pagaderas en pesos al cambio vigente. La ubicación del ecobarrio, con acceso por la Ruta Nacional 22 y Ruta Chica, cerca de los principales centros urbanos del Alto Valle, es un punto clave que atrae tanto a quienes buscan vivienda permanente como a inversores inmobiliarios.