La región de Antofagasta avanza en su resiliencia frente a riesgos aluvionales con la finalización de la primera fase de un importante proyecto de obras hidráulicas. Estas obras, financiadas y ejecutadas en parte por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) junto al Ministerio de Obras Públicas de Chile, buscan reducir la vulnerabilidad de la ciudad mediante infraestructura adaptada al cambio climático.
Primera etapa finalizada con inversión significativa
La ministra de Obras Públicas, Jessica López, junto a la representante del PNUD en Chile, Georgiana Braga-Orillard, entregaron la primera etapa de las obras en la Quebrada Bonilla. Esta inversión del PNUD ascendió a 2.907 millones de pesos y comprendió la construcción de estructuras para retener materiales sólidos, muros de encauzamiento, estabilizadores de pendientes y canales de hormigón, clave para mitigar el riesgo de aluviones.
Plan integral de adaptación al cambio climático
El proyecto forma parte de “AdaptaClima”, una iniciativa conjunta del PNUD, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), el Ministerio del Medio Ambiente y el MOP, que trabaja en coordinación con Senapred y la Dirección Meteorológica de Chile. Se diseñaron las obras considerando proyecciones climáticas futuras para asegurar su eficiencia en el tiempo y potenciar la resiliencia regional.
Próximas fases y participación comunitaria
La segunda etapa del proyecto, ya en licitación, se ejecutará este año y la tercera está prevista para licitarse el próximo año, ambas a cargo de la Dirección de Obras Hidráulicas del MOP, con una inversión total aproximada de 14 mil millones de pesos. Además, se desarrollaron capacitaciones comunitarias sobre riesgos hidrometeorológicos, primeros auxilios y gestión de desastres, fortaleciendo la preparación local.




